![]() |
"La trampa del “Todo queda en casa” |
2026-05-03
![]()
El espiral de la ratonera

El pasado domingo, 26/04/26, leía un magnífico post en el muro de Facebook del compañero Francisco Sánchez. Con maestría utilizaba (una metáfora del podio de la realidad de la vida mundana) en el contenido del siguiente texto: [— La vecina ha tenido que pedir un préstamo al banco que lleva el señor Harry Flinks para pagarle al chico la plaza de la FP en lo del Johnathan Cae, porque en su instituto ya no hay. Y es que también tiene que ayudar al mediano, que se tuvo que ir porque aquí no encontraba nada y allí le está costando trabajillo pagarle el alquiler al señor Swachmann. Como el Flinks es el que le cobra la luz también, igual pueden apañarse si hay problema con el préstamo, porque es que al marido lo metieron en un ERE cuando el señor Grumpska se quedó con la empresa. Cualquier día le da algo y, como ya no hay camas donde siempre, la tienen que ingresar en lo del Scot Lucas. No hay palabras para lo que está pasando la mujer.
— “Prioridad nacional”, ¿no?
—…]
Confieso que
Es una situación que parece sacada de una novela de realismo sucio, pero tristemente es el día a día de muchos. Compañero. Lo que describes es el retrato perfecto del despiadado capitalismo sin rostro, que nunca duerme, llevando a cabo la privatización del bienestar: cuando los derechos básicos (educación, luz, salud, trabajo…) dejan de ser garantías públicas y pasan a tener nombres y apellidos de individuos que solo entienden de balances de resultados.
El panorama trasciende cualquier género literario, pasando a ser tan desolador:
La trampa del “Todo queda en casa”
Lo más perverso de lo que mencionas es la concentración de poder. Que el mismo individuo —gerifalte— que te concede el préstamo para pagar una FP (porque la pública está saturada o desmantelada) sea el que te cobra la luz, genera una relación de vasallaje moderno.
- Si no pagas el préstamo, te cortan la luz.
- Si no pagas la luz, el préstamo entra en mora. Es un círculo vicioso donde la vecina no es una ciudadana, sino un activo del que extraer rentabilidad hasta el último aliento.
El exilio del “mediano” y la precariedad del “ERE”
Sin lugar a duda, refleja que es el tremebundo drama de la España vaciada o de las periferias olvidadas…:
- Falta de oportunidades: El hijo tiene que irse para malvivir pagándole el alquiler a un tal Swachmann.
- Desmantelamiento industrial: Un inversor (Grumpska) compra una empresa no para mejorarla, sino para “sanearla” (echar a la gente), dejando a familias enteras en la estacada, mientras los servicios de salud (por tantos recortes) también se derivan a manos privadas porque ya “no hay camas”.
¿“Prioridad Nacional”?
Esa etiqueta se usa frecuentemente en los discursos políticos huecos de la ultraderecha para llenarse la boca de patriotismo de bandera —ese trapo que tanta perfidia e injusticia tapa—, ya que la verdadera prioridad nacional debería ser que:
- El hijo de la vecina tuviera plaza en su instituto público.
- El marido no fuera un número en el Excel de Grumpska.
- La luz no fuera un lujo gestionado por banqueros.
- La salud no dependiera de cuántas camas libres le queden al sector privado.
Es una carrera de obstáculos donde, si te caes, no hay red pública que te recoja, solo más individuos —buitres de cuello blanco— con corbata de seda que, desde su opulencia y avaricia, dirigen a los trabajadores que ofrecen préstamos con intereses. No me extraña que digas que “no hay palabras”; lo que le está pasando a esa mujer es el síntoma de un sistema —carente de cuantiosos potentes contrapesos— que ha decidido que la rentabilidad de unos pocos va antes que la dignidad de todos.
Desde la empatía y la solidaridad… Un abrazo fuerte, de este, perteneciente a la Clase Obrera, para todas ellas —personas, mujeres y hombres—, porque aguantar ese chaparrón requiere una resistencia casi sobrehumana.


Para dar tú opinión tienes que estar registrado.