... más que llamativo que las películas de acción sigan dependiendo de sus viejos tipos duros, como si no hubiera nuevos actores capaces de encarnar los estereotipos del héroe de acción.

2023-09-10

Estrellas del Actioner

 

La pasada semana llegó a la cartelera Equalizer 3, de Antoine Fuqua, protagonizada una vez más por Denzel Washington. La película, anunciada como el cierre de la serie, se ha encumbrado en el número uno de la taquilla desde su estreno. Esta trilogía surgió como adaptación de una serie de televisión de los ochenta y, en manos del fantástico Fuqua, se convirtió en un film más que destacable con un sobresaliente Denzel Washington siguiendo los pasos de Liam Neeson como maduro (por no decir directamente avejentado) hombre de acción. En aquella primera entrega Washington rozaba los sesenta años y en esta tercera ya está al borde de los setenta. 
A raíz de este hecho me ha dado por repasar los recientes estrenos de películas de acción de este año y curiosamente los protagonistas de prácticamente todas son actores que superan el medio siglo de edad. Además del citado Washington, hablo de Keanu Reeves (John Wick 4), Vin Diesel (Fast and furios X), Paul Rudd (Antman y la Avispa: Quantumania), Tom Cruise (Mission Impossible 7) o Jason Statham (Megalodon 2), entre otros, sin olvidar a Harrison Ford con sus más de ochenta años.
Es

más que llamativo que las películas de acción sigan dependiendo de sus viejos tipos duros, como si no hubiera nuevos actores capaces de encarnar los estereotipos del héroe de acción. Es cierto que siempre hay excepciones a la regla, tal es el caso de Chris Thor Hemsworth. El esposo de la también actriz Elsa Pataky ha conseguido con la fantástica dupla de Tyler Drake conectar con una nueva generación de público, pero, aun así, no podemos obviar que estas películas se han estrenado en la plataforma Netflix, sin dar el salto a las pantallas de cine. Y lo que es más importe, al igual que sucede con otros actores de su generación, no ha llegado a tener la relevancia suficiente como para convertirse en un icono de la cultura popular.

La figura del héroe de acción ha ido evolucionando desde sus primeras apariciones en la pantalla cinematográfica con actores como Buster Keaton en El Maquinista de la general, Errol Flinn con Robin de los bosques o Burt Lancaster y sus piruetas circenses en El halcón y la flecha. En todos estos títulos la figura del héroe rezumaba simpatía y carisma. Con el paso de los años a ese carisma se añadió cierta imagen de rudeza. De esa época sirvan de ejemplo las figuras del eterno vaquero John Wayne y Clint Eastwood con su pétreo Harry Callaghan. Pero si hay un momento en el que el héroe de acción adquirió los tropos que todos tenemos como referencia es en la época dorada del cine de acción, los años ochenta del pasado siglo, coincidiendo con el gobierno de Ronald Reagan, curiosamente también actor de películas del oeste. En estos años es cuando aparecen dos figuras de asentaron la imagen del actioner puro y duro, ellos son Arnold Terminator Schwarzsenegger y Sylvester Rambo Stallone, la quintaesencia de tipo duro e impasible, capaz de hacer las cosas más inverosímiles e hiperbólicas sin que les afecte lo más mínimo. Para complementar este perfil apareció Bruce Willis con su saga de La jungla de cristal (curiosa y acertada traducción en nuestro país para el título original Die hard, lo que vendría a ser “duro de matar”) como el tipo duro que sufre, un poco más, le pasa de todo, y siempre tiene una frase elocuente para quitarle hierro al asunto. Y en el contrapunto de todo esto nos encontrábamos con el carismático Harrison Ford como ese hombre normal, convertido en héroe por las circunstancias y que conseguía salvar el día de una forma más que digna.
Con el cambio del milenio, y siempre dejando al margen las adaptaciones de comics de superhéroes, esa imagen tan exageradamente irreal del héroe de acción se ha ido puliendo poco a poco hacia modelos que se acercan más al estereotipo del hombre de acción profesional perfectamente preparado para la misión. El más claro referente lo encontramos en la saga de Jason Bourne protagonizada por el oscarizado Mat Damon y Jeremy “Ojo de halcón” Renner, ambos actores de reconocido talento más allá de estos títulos. Quizá una de las señas de identidad de estos nuevos héroes surgidos en el principio del nuevo siglo es que se sumaron a la estela de otros actores de prestigio que fueron tentados por el cine de acción, como Nicolas Cage, John Malkovich o Adrien Brody, para darle cierta pátina de calidad cinéfila a estas producciones, siempre consideradas como secundarias, aunque fuesen el verdadero motor económico de la industria. Y es probablemente este hecho el que hace que no lleguemos a relacionarlos tan directamente con el cine de acción porque no nacieron como estrellas dentro del género, sino que más bien son unos invitados de excepción con un recorrido anterior.   
Y así llegamos a la actualidad con una manifiesta falta de estrellas jóvenes masculinas de referencia en el cine de acción que obliga a recurrir a “los clásicos” para atraer al cine a los amantes del género. Y hasta quizá también tengamos la errónea sensación de que en este género no hay lugar para las heroínas de acción. Nada más lejos de la realidad porque la presencia de las heroínas de acción en los últimos cuarenta años ha sido una “excepción a la regla” que se ha repetido insistentemente en las pantallas y ha dado lugar a un olimpo de mujeres capaces de echarse a las espaldas producciones de acción más que solventes. Paso a enumerar unos ejemplos: Sigourney Weaver lo empezó todo con Alien, el octavo pasajero, Angelina Jolie encarnó dos veces a la heroína Lara Croft, Mila Jovovich protagonizó la longeva saga Resident Evil y Kate Beckinsale hizo lo mismo en la pentalogía de Underworld. Más cerca en el tiempo, Charlize Theron ha protagonizado, tras conseguir su Oscar a mejor actriz por Monster, títulos como Aeon Flux, Mad Max: Fury Road, la saga Fast and Furious, Atómica o La vieja guardia, entre otras. No podemos dejar de lado a la pequeña Scarlett Johansson, que ha sido durante dos décadas la mujer de acción por antonomasia con su papel de la Viuda Negra en las producciones Marvel, al margen de su participación en títulos como Lucy o Gosht in the Shell. Y, es más, actrices como Jennifer Lawrence (protagonista de la saga Los Juegos del Hambre, Mística en las últimas producciones de X-men y protagonista de El gorrión Rojo) y Gal Wonder Woman Gadot con su retorno a la saga en Fast and Furius X y su papel en la recién estrenada Agente Stone

nos demuestran que las mujeres sí que están ahí y son de armas tomar. Claro que existen los referentes en el cine de acción de esta generación. La cuestión es que estábamos buscando en el género equivocado. Ellas son el nuevo referente.


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