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"Lamentablemente, lo que más me sorprende es la falta de interés general por la literatura. |
2026-09-20

Nacido en Barcelona, criado en Sevilla, y residente en Madrid. Es escritor, guionista y divulgador. Imparte conferencias en institutos. Tiene un canal de YouTube donde habla de literatura y libros. Es creador de la célebre saga Corazones de hierro. Actualmente, acaba de terminar su último libro: Los arcanos, obra que iniciará una saga. Como guionista, ha participado en los cortometrajes: El vals sin nombre (premiado como mejor filme en el festival de Malta); Clac Clac Clac (premiado como mejor guion en el festival de Cine joven de Almería) y María debe morir (seleccionada en el Sindicato de Guionistas Dama).
- P: ¿Cuándo y cómo nació tu pasión por la escritura y el guion?
R: Mi pasión por la escritura nace de lejos. Conservo poemas escritos con apenas nueve años. Pero, en realidad, lo que escribía de adolescente eran relatos cortos e historias para juegos de rol. No fue hasta que entré en mi primera crisis laboral que no me decidí a escribir un libro, y así nació Corazones de Hierro. Lo de guionista ha sido más tardío, hasta que cumplí los cuarenta no me di cuenta de que podía mezclar mis dos pasiones, el cine y la escritura, en un mismo trabajo.
- P: ¿Qué es lo que más te sorprende cuando hablas de literatura con estudiantes de instituto?
R: Lamentablemente, lo que más me sorprende es la falta de interés general por la literatura. Las redes sociales han llenado un espacio de tiempo muy grande que ha ido en detrimento de los libros. Pero, por otro lado, ha surgido una comunidad de lectores adolescentes, unidos por esas mismas redes sociales, que es impresionante, y que desprende una pasión como no había visto antes. Eso es maravilloso.
- P: ¿Cómo crees que los jóvenes viven la literatura hoy en día? ¿Sientes que estás hablando con futuros lectores o también con futuros escritores que todavía no saben que lo son?
R: Ha cambiado mucho la forma de consumir literatura entre los jóvenes. Cuando yo lo era, resultaba un hobby muy solitario. Ahora la fantasía y la ciencia ficción forman parte intrínseca de la literatura y el cine juvenil, abriendo un abanico inmenso de posibilidades en estos géneros. Ahora, las redes han creado comunidades de lectores que son una auténtica delicia, tener la posibilidad de compartir con tanta gente lecturas, opiniones, y recomendaciones, es un verdadero privilegio que solo se aprecia realmente con la perspectiva de quienes no lo vivimos en nuestra juventud. Eso es también lo que me animó a crear mi canal en el que comparto mi experiencia como escritor, para animar a los jóvenes a escribir, y disfruto hablando con quienes me escriben por privado para saber más, o para comentarme sus proyectos.
- P: En Corazones de hierro, ¿cómo fue el proceso de escritura? ¿Qué apareció primero: los personajes o la historia?
R: La idea surgió de un cortometraje de una empresa española de efectos especiales, que mostraba un mundo sin humanos, solo con robots. Eso me llevó a pensar en cómo sería de verdad un mundo de robots sin humanos. A partir de ahí, mi amor por la ciencia ficción y por las historias juveniles protagonizadas por adolescentes, que me apasionan desde que viera de niño, y de manera casi enfermiza (Los Goonies o Cuenta conmigo), hicieron el resto. Siempre, en mi caso, aparece la historia primero, aunque el protagonista surge de forma casi mágica poco después. Corazones de Hierro empezó en una página. Después profundicé, y salieron cuatro. Me di cuenta de que cada página era un libro. Volví a estirar, y cada página se convirtió en cuatro o cinco, y suele coincidir con que cada párrafo es un capítulo. No es matemático, pero suele coincidir. Y, una vez todo ordenadito, empiezo a escribir.
- P: ¿Cómo viene la inspiración?
R: Viendo una película, que ves una idea que te encanta y no se desarrolla, o que tú harías de otra forma. Lo mismo con los libros. En una conversación. En los momentos de insomnio suelen venirme ideas geniales, aunque, la mayoría de las veces, cuando las leo al despertarme (porque las apunto), suelen ser bastante malas.
- P: ¿Qué autor ha sido tu referente a la hora de escribir?
R: Soy un escritor muy heterogéneo, y varío bastante mi estilo entre libros, adaptándolo al tono de la historia. Para Corazones de Hierro, Asimov y Orwell, pero con un estilo literario más J. K. Rowling. En Arcanos hay mucho de Neil Gaiman. Aunque siempre me guardo mi propia esencia, por supuesto.
- P: ¿Cómo construyes un personaje?
R: Con mucha emoción. Escribo las historias de los personajes antes de empezar a escribir los libros. Escribo historias de personajes que ni siquiera van a salir, pero que me ayudan a construir el mundo. Para mí es muy importante, porque me parece básico que los personajes no hagan lo que pide la historia, sino que la historia se debe construir sobre las motivaciones y el carácter de los personajes, aunque vaya en contra de tus intereses como escritor. Cuando esto sucede, y lo que quieren tus personajes te complica la trama que tenías pensada previamente, la experiencia me dice que esa complicación ofrece un resultado mucho mejor de lo esperado en un principio. Por eso, necesito saber quién es cada personaje, qué quiere ahora mismo, qué quiere en la vida, y qué no haría jamás.
- P: ¿Necesitas planificar antes de comenzar una historia o simplemente te dejas llevar?
R: Planificación. Yo trabajo así, no sé hacerlo de otra forma. Corazones de Hierro son cuatro libros y dos mil páginas, y sabía desde el comienzo la historia de principio a fin. Controlo la historia, controlo los personajes, controlo el espacio… Y, una vez lo tengo todo controlado, los dejo volar libres, y muchas veces suceden cosas que no me esperaba.
- P: ¿Qué haces cuando una historia se bloquea?
R: Muy fácil: veo películas o series, o leo libros. Cosas que estén relacionadas con el bloqueo. Si es una situación sentimental, una pista de espionaje, un drama entre amigos… Pero debo reconocer que me sucede muy poco.
- P: ¿Qué historia contarías si empezases desde cero?
R: Es una pregunta difícil, porque cada vez que empiezo un nuevo libro, o una nueva saga, empiezo desde cero. Pero sería genial reescribir la Biblia como un libro de aventuras (el Nuevo Testamento, por supuesto).
- P: Tu último libro Los arcanos, es un thriller esotérico y fantasía contemporánea construido alrededor del Tarot, ¿por qué elegiste el mundo esotérico?
R: Tenía claro el tema del que quería hablar, y el entorno literario (fantasía oscura contemporánea). Pensé en contar mi historia a través del mito vampírico, de fantasmas, de la magia… Pero siempre me parecía todo muy trillado. Entonces caí, sin querer, en el tema del Tarot. Y cuando empecé a profundizar en las cartas, vistas como arquetipos de personajes y no meramente como figuras adivinatorias, me explotó la cabeza, hasta el punto de no entender cómo es que nadie había abordado este tema antes.
- P: ¿Cómo nació la protagonista Hope?
R: Es básicamente, el tema del libro. En un mundo dominado por seres poderosos e inmortales, necesitaba una figura de aspecto frágil que se contrapusiera a todos ellos. Hope es delgada, con rostro aniñado, un sentido del humor un tanto absurdo, y con una vida llena de problemas. Así, pareciendo desvalida, es como entra en un mundo que quiere dominarla, e incluso matarla. ¿Qué mejor forma de comenzar la historia?
- P: ¿Tienes algún proyecto en mente?
R: ¡Mil! Me falta tiempo para escribir todo lo que quiero. Tengo un archivo con todas las historias que se me ocurren y en las que me gustaría profundizar, y debo tener unas cincuenta o así. Quizás más. No digo que todas se pudieran convertir en libros, ya que muchas veces intentas exprimir una naranja y resulta que no sale suficiente zumo, pero un buen número de ellas tienen potencial para libros, y algunas incluso para sagas. Por desgracia, entre mi trabajo y mi bebé, me da tiempo para lo que me da tiempo, por eso cada vez que me pongo a escribir tiemblo de emoción.
- P: ¿Qué consejos les darías a quienes aspiran a escribir?
R: Escribir, y leer (o ver películas con ojos de escritor). Los primeros escritos siempre son malos, y mucha gente se viene abajo al darse cuenta. Pero estoy seguro de que, dentro de cada persona que quiere escribir, hay un escritor. Esa semilla ya está sembrada. Unos tienen un mayor don, y a otros les cuesta más. Si te cuesta más, pero te apasiona, inténtalo más fuerte, más tiempo, con más pasión. Porque escribir tiene mucho de oficio, y menos de inspiración de lo que la gente cree. Muchos de los grandes escritores que conocemos lo son porque perseveraron, y no se vinieron abajo, no abandonaron. Y entonces, un día, se hace la magia, y uno crea el primer escrito del que está realmente orgulloso.



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