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"Latinoamérica está llena de historia política y de sucesos importantes que han marcado a su población; incluso, de alguna manera, se ha estigmatizado a sus habitantes ante países norteamericanos y europeos, manteniendo la idea de que estos son de alguna forma inferiores y catalogándolos como tercermundistas o subdesarrollados. |
2026-01-11
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Guerra, Droga y Poder

Me pregunto ¿cómo poder iniciar esta columna sin tener que nombrar tendencias políticas o partidos? Es muy complicado, por no decir qué imposible, ya que actualmente Latinoamérica vive una polarización política tan extrema que es casi difícil diferenciar cuál es el futuro político de este continente.
Históricamente, e incluso actualmente, vivimos dictaduras que han marcado de alguna forma el sentir de las personas. Han marcado con sangre incluso a generaciones enteras que por momentos se niegan a olvidar y a dejar atrás tan nefastos actos políticos. Pero incluso si vemos la actualidad, tenemos casos muy particulares como el de Venezuela, Nicaragua y Cuba, donde predomina un gobierno considerado por muchos opresores del pueblo y que los está llevando a la miseria.
Latinoamérica está llena de historia política y de sucesos importantes que han marcado a su población; incluso, de alguna manera, se ha estigmatizado a sus habitantes ante países norteamericanos y europeos, manteniendo la idea de que estos son de alguna forma inferiores y catalogándolos como tercermundistas o subdesarrollados. ¿Qué tan lejos de la verdad se encuentran estas creencias cuando vemos un continente lleno de culturas, variedad y riqueza geográfica y natural?
Pero si nos preguntamos: ¿qué es lo que está ocurriendo? ¿Cuáles son las razones por las cuales zonas tan ricas en muchos aspectos, de alguna manera, manejan índices de pobreza incluso extrema y problemas de inseguridad que han trascendido a través de muchos años y pareciera nunca acabar?
Es muy fácil prejuzgar y sacar conclusiones basadas únicamente en los medios de comunicación tradicionales; en medios que están ligados, en su mayoría, a los gobiernos de turno y que de alguna manera mantienen los intereses de sus gobernantes, encegueciendo a su población y mal informando al resto.
Un factor muy importante en la actual situación de muchos de estos países está directamente ligado a la codicia generada por el narcotráfico. Un flagelo mundial que se expande cada día más y cubre con sus tentáculos miles de vidas, economías y países enteros. Pero ¿dónde está en realidad la raíz del problema del narcotráfico? En que es el negocio más rentable del mundo, incluso por encima de la guerra, que es uno de los principales generadores de muerte y de riqueza en la Tierra.
Entremos a analizar más a fondo. Podemos ver que en el mundo existen 316 millones de consumidores de drogas, en las que se incluyen el alcohol y el tabaco. Esto equivale al 6% de la población mundial, el cual desde el 2013 ha tenido un aumento del 28% al 2025. Latinoamérica está considerada uno de los principales productores y exportadores de cocaína en el mundo, donde Colombia se encuentra entre los principales productores a nivel mundial.
Estados Unidos, en el gobierno actual de Donald Trump, ha comenzado una guerra sin cuartel contra los países considerados productores mundiales de cocaína y ha asegurado que combatirá de forma fulminante a los narcotraficantes y productores. Esto ha desatado una serie de ataques y bombardeos indiscriminados contra embarcaciones del Caribe que, según su verificación —la cual deja muchas dudas—, pertenecen a narcotraficantes que llevan droga a Centroamérica y Norteamérica.
En esta serie de bombardeos se ha podido confirmar que gran parte de las embarcaciones derribadas no corresponden a bandas de narcotráfico, sino a pescadores de la zona y personas que realizan labores diarias en aguas del Caribe. Es muy difícil certificar que, ciertamente, todos los bombardeos han tenido como destino el tráfico de drogas, sobre todo por el hecho de que, a estas alturas, a las costas de La Guajira, han comenzado a aparecer en sus playas los restos de personas que han sido identificadas como gente humilde que se ganaba el sustento diario de sus familias en el mar. Esto, de alguna manera, se podría considerar como ejecuciones extrajudiciales sin derecho a juicio ni a la defensa.
De igual manera, es válido analizar la labor de las personas que actualmente están siendo víctimas de estos bombardeos y, en conclusión, se pueden catalogar como víctimas de la situación económica. Una persona que arriesga su vida en una lancha cruzando 10 kilos de droga —por los cuales recibiría entre $500.000 y $1.000.000, equivalentes a entre 150 y 300 euros— no se puede considerar un gran narcotraficante ni una amenaza grande para un país como USA. Los verdaderos narcos, los que pagan millones de dólares, los que producen, negocian, mueven e inundan de droga al mundo, nunca estarán montados en una lancha y mucho menos en un laboratorio en la selva produciendo la droga. Estos grandes narcos se encuentran cómodamente gastando sus millones en Madrid, Francia y Dubái, en lo que se ha considerado el cártel internacional más grande de la historia.
Entonces, ¿en realidad está USA interesada en terminar con la droga acabando con simples pescadores y pobladores pobres que se juegan la vida por miserias? ¿Por qué no se persigue a las cabezas, a los que en realidad ponen en riesgo a miles de países y andan por el mundo a sus anchas gastando el dinero sucio producto del narcotráfico? Simplemente, porque no les conviene acabar con el negocio que les produce la guerra, un negocio muy lucrativo.
¿Cuántas veces hemos escuchado que USA combate las bandas de narcos que se encuentran dentro de su propio país? Porque si en los Estados Unidos entran tantas toneladas de droga al año, ¿por qué no se realizan las mismas incautaciones o esfuerzos para detener a los que reciben, cortan, empacan, distribuyen y venden las dosis personales dentro del país? Hablando de dosis, serían millones.
Las drogas sintéticas son producidas, en su mayoría, dentro del mismo país, que vive hoy día un flagelo social. En 2024, se estimaron unas 80.391 muertes totales por sobredosis, de las cuales aproximadamente 48.422 estuvieron relacionadas específicamente con el fentanilo. En este caso, USA es quien recibe la materia prima de China y México, y en laboratorios dentro de los mismos Estados Unidos se fabrica, encapsula y distribuye esta droga que, frente a la cocaína, mata al año al doble de personas, y cada año aumenta más este número y su diferencia.
Pero en este artículo no queremos mostrar qué droga mata más gente o cuál es más peligrosa; lo que se quiere resaltar es la posición de los gobiernos ante este flagelo social que tiene bases dentro del mismo país. Entonces, ¿por qué no unir fuerzas con otros gobiernos y, desde dentro del mismo país, comenzar acciones contra la producción y distribución de drogas? Ya se tocarán temas más profundos de analizar, cómo la legalización y demás medidas alternas que han estado siempre sobre la mesa.


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