"Nadie elige las desigualdades, enfermedades o discapacidades...

2026-10-04

El mundo que queremos

El mundo en el que vamos a envejecer no se construirá cuando seamos mayores. Se está construyendo ahora.

Solemos hablar de envejecimiento en futuro, mirando desde afuera a las personas mayores, en lugar de reconocer que es en este presente donde debemos responder: lo que hago hoy ¿es suficiente para construir el lugar en que todos queremos envejecer?

Cada rampa bloqueada, cada parque descuidado, cada prejuicio sobre la edad y cada decisión que tomamos pensando que “eso no es nuestro problema” o que “tenemos tiempo para resolverlo” forman parte del futuro que estamos creando.

Porque una sociedad que envejece necesita mucho más que servicios de salud, necesita transporte accesible, viviendas adecuadas, calles transitables, espacios donde sea posible participar y comunidades donde las personas se sientan parte. También necesitamos algo menos visible, pero igual de importante: que la edad no determine cuánto vale una persona, que puede decidir o cuánto espacio tiene para participar.

Y la responsabilidad es compartida.

Los gobiernos e instituciones tienen la obligación de crear condiciones dignas y accesibles, pero las familias también podemos construir un envejecimiento exitoso cuando cuidamos sin sustituir, cuando respetamos las decisiones y cuando mantenemos los vínculos. Las comunidades, lo hacen cuando abren espacios intergeneracionales, donde todas las edades y culturas convergen, y el resto de la población participa al cuidar su salud, fortalecer sus relaciones humanas, aprender sobre el envejecimiento y sus cambios, y comenzar a tomar acciones con anticipación.

Nadie elige las desigualdades, enfermedades o discapacidades… o la condición social en que está envejeciendo. Pero tenemos que reconocer las áreas en que sí podemos transformar, empezando por el momento actual, sin esperar a los 60, 70 o más. Cada decisión que tomamos hoy acerca de cómo queremos vivir, relacionarnos, trabajar y habitar nuestras ciudades, también construye nuesto futuro.

Y hay que aprender a escuchar la voz de quienes ya están envejeciendo. No podemos diseñar para ellos sin preguntarles que necesitan, ni decidir suponiendo que sabemos lo que va a ser mejor. Una sociedad para todas las edades, no se construye hablando solamente de las personas mayores, sino incorporándoles a las conversaciones y soluciones que les pertenecen.

Quizá construir el mundo en el que queremos envejecer no sea una tarea que podamos completar, sino un trabajo cotidiano, colectivo y Entre Generaciones.

Porque algún día todos necesitaremos un elevador funcional, un asiento en el transporte, un cuidador o una red de apoyo especialmente grande y que alguien nos pregunte ¿Qué necesitas?

Y quizá la mejor manera de prepararnos para ese futuro sea comenzar hoy y construirlo para los demás. Porque el mundo en que queremos envejecer empieza con el mundo que decidimos construir juntos. 


 

Para dar tú opinión tienes que estar registrado.

Comments powered by CComment