"Durante la vigilia se recordó que la Doctrina Social de la Iglesia y el Evangelio sitúa a la persona y su dignidad en el centro.

2026-10-09

 

Abrir las puertas a la justicia social y laboral

REDACCIÓN /LIBREOPINANTE

Bajo el lema “Ante la exclusión, trabajo decente”, la Iniciativa por el Trabajo Decente celebró un emotivo gesto público y una vigilia de oración en Villargordo. Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente celebrada el pasado 7 de octubre, la parroquia La Asunción de Nuestra Señora de Villargordo acogió una jornada de oración, sensibilización y compromiso impulsada por la Iniciativa por el Trabajo Decente (ITD). El acto vinculó de manera firme y visible el derecho a un empleo digno con el acceso a una vivienda adecuada.

 

La jornada dio comienzo a las 19:30 horas a las puertas del templo con el gesto simbólico titulando “Abrir las puertas”. En un ambiente comunitario y en forma de semicírculo, lxs asistentes se situaron ante la verja cerrada de la parroquia, donde lucía una pancarta reivindicativa elaborada por Cáritas con el lema de la Jornada. Seis personas mostraron carteles con realidades que asfixian cotidianamente a las familias trabajadoras: contrato inseguro, jornada parcial, miedo al desahucio, no puedo construir mi proyecto de vida.

Posteriormente, en un acto lleno de esperanza, el párroco abrió la verja y lxs participantes atravesaron el umbral dando la vuelta a sus carteles para visibilizar el modelo social que se defiende: trabajo decente, vivienda digna, estabilidad, tiempo para vivir, cuidar de lxs demás y proyecto de vida.


Rostros concretos y voces de lucha: Carmen y Charo.

 

Tras el gesto inicial, la comunidad se trasladó al interior del templo para celebrar una Vigilia de Oración. El espacio sagrado del altar se convirtió en un reflejo vivo de fraternidad y cercanía con la lucha de lxs trabajadorxs, visibilizándose el acompañamiento a colectivos en lucha y sectores especialmente vulnerables como los Bomberos, la plantilla de AEMSA-Santana, Correos o Trabajadoras del Hogar. También se colocó una puerta abierta de par en par hacia la justicia social y laboral, abrazando la realidad del mundo obrero más empobrecido. El momento central y más conmovedor de la celebración llegó con la escucha de los testimonios reales de dos madres que reflejan el sufrimiento, pero también la dignidad frente a la especulación y la precariedad.

 

El testimonio de Charo, madre de dos menores quien compartió con dolor su reciente desahucio, ejecutado el 6 de octubre. A pesar de contar con un empleo en la hostelería en Jaén, la inestabilidad de un contrato temporal le impide cumplir las exigentes condiciones que el mercado libre exige para alquilar. Tras la negativa de su casera a aceptar el pago fraccionado de una deuda acumulada tras quedarse desempleada durante su embarazo, y pese a sus esfuerzos por encontrar una alternativa de alquiler accesible de forma autónoma con el fruto de su trabajo, se ha visto abocada junto a sus hijos a recurrir al centro de transeúntes. Charo hizo un llamamiento urgente por una solución habitacional temporal y digna que no la obligue a romper su entorno ni perder su empleo en Jaén. 

 

El testimonio de Carmen, madre de tres hijxs, quien relató su lucha por mantener la estabilidad familiar en la vivienda en la que residen desde 2014. Tras años de alquiler e incertidumbre por la ejecución bancaria al anterior propietario, logró en 2021 firmar un contrato social por siete años gracias al acompañamiento de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y su abogada. Sin embargo, la reciente venta del inmueble a un fondo de inversión ha vuelto a sumir a su familia en la inquietud, especialmente tras detectar que el fondo solicitó copia de las llaves de su hogar sin previo aviso ni consentimiento. Carmen remarcó que una vivienda no puede reducirse a un simple bien de compraventa, sino que es el espacio vital donde sus hijxs crecen.

 

Una llamada a la responsabilidad colectiva e institucional.

 

Durante la vigilia se recordó que la Doctrina Social de la Iglesia y el Evangelio sitúa a la persona y su dignidad en el centro. Asimismo, se insistió en que ni la precariedad laboral ni

los problemas habitacionales son realidades aisladas, si no dimensiones entrelazadas que exigen el compromiso de las comunidades y la respuesta preventiva de las administraciones públicas.
Como compromiso de cierre, cada asistente recibió una llave simbólica para recordar la tarea compartida de “abrir las puertas” a la justicia social, al tiempo que se leyó el Manifiesto y se dio gracias por el gesto positivo que ha aglutinado a organizaciones sociales, sindicales y eclesiales en una Declaración Institucional en el Ayuntamiento de Jaén para la prevención de desahucios y el acompañamiento a las familias vulnerables.


 

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